JOE CREPÚSCULO

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DISCO DURO (El Volcán y Ópalo Negro, 2017) es el octavo disco de Joe Crepúsculo, segundo con El Volcán y desde que se ha instalado en Madrid.

El disco consta de 12 piezas que forman un todo en el que las canciones están encadenadas de manera musical y conceptual desde la primera hasta la última, tratando las temáticas más arraigadas en la lucha del ser humano consigo mismo y las injusticias que nos ha tocado vivir, así como el paso del tiempo, el hacerse mayor dentro de una sociedad y nuestra relación con los animales.

Musicalmente, como ya estamos acostumbrados en los discos de Joe Crepúsculo, toman el poder los sintetizadores analógicos, y los órganos y ecos de cinta, pero también los sonidos más modernos. También aquí hay una contraposición entre qué es lo nuevo y qué lo viejo y de qué manera se intercambian según el momento y la querencia. Cómo el paso del tiempo nos hace encasillarnos y la imposibilidad de salir del cuenco que inicialmente nos correspondía.

¿Qué es la música? ¿Para qué sirve? ¿Estamos sobre-utilizando la música? ¿Internet ha iniciado una nueva época de la música? O mejor, ¿tiene sentido el formato del disco en estos tiempos? O más ¿qué realmente tiene sentido? Todas estas preguntas están grabadas a fuego en la concepción de DISCO DURO, que escupe las respuestas pero de una manera positiva y queriendo agrupar los problemas para destruirlos. Tal vez, habría que decir que "la música es lo que es y lo que me hace ser porque cada vez que la oigo me convierto en una especie de recipiente que se llena de música".

En cuanto a las colaboraciones, podemos encontrar composiciones de otros autores como "Rosas en el mar" de Aaron Rux y "El dicho" de Gabriel Pascual Nieto. Y las colaboraciones de Milagros en "Ojos de conejo" y Soledad Vélez en "Un demonio con piel de cordero". También en las guitarras de Sergio Pérez y Victor Iniesta, así como letras de Bárbara Mingo.

Podemos concluir diciendo que DISCO DURO en realidad es un disco blando, pero en el sentido en el que se deja dar forma para cada oyente, algo parecido a un chicle que se alarga y se te mete en la oreja.

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